Con el tiempo cumplí metas y objetivos que me había propuesto cumplir pero siento, en estos momentos que no fue lo mejor que me pude proponer. Creí ciegamente que al realizar lo que la mayoría esperaba de mí, lograría alcanzar la felicidad y así es como me fui covirtiendo en alguien que no esperaba ser, si no que pase a ser alguien que los demás esperaban que fuera.
Olividé lo hermoso que se sentía ser uno mismo, saber que estaba en paz con mi yo interior, que ese yo interior al estar en paz me hacia feliz. Ya no me siento una persona feliz. Ni siquiera se si me siento persona, y ni en los sueños puedo ver la vida como la veía antes. Quizás estoy mas vieja y tengo más experiencia pero daría toda mi vida por volver al instante en que me dejé llevar por la rutina de una vida esteoripadamente feliz.
Hoy en día siento una tristeza enorme como jamás imagine que podría llegar a sentir. Mi corazón esta destrozado y mi alma ya no quiere estar dentro de mi, quiere ser libre de esta persona desconocida con quien alguna vez se sintio tan a gusto y quisiera poder dejarla ir pero siento que aun no es el momento, que debo luchar por ella que debe volver a sentirse comoda en mi interior, pero mi corazón y mi cabeza estan en guerra, una gerra a muerte y uno de ellos saldrá mal herido o quizás morira y no quiero que eso pase porque no soy nada sin ambos. Los necesito a ellos sin luchar o si luchan que sea por una causa común. Por el bienestar de mi alma y así creo, podré estar tranquila yo.
He dañado a tantas peraona, a tantas almas y a tanto corazones que me siento como un monstruo. Siento que el monstruo siempre estuvo en mi interior, pero estaba enjaulado bajo muchos candados y con cada mal paso que di en estos años fui rompiendo los candados y el monstruo al fin se liberó y quiso vivir y hacer lo que hacen todos los monstruos. Quizás mi mostruo en su interior también tiene un alma, un corazón y una cabeza y también están en constante lucha y por eso el no puede dejar de ser monstruo. Creo que fue un error de mi parte enjaularlo, nunca debí dejarlo allí sólo en la oscuridad de mis recuerdos olvidados, debí conversar con él, tratar de ayudarlo a estar en paz, pero como saber si eso era lo correcto en aquel entonces. La cuestión es que no lo supe entonces y ahora debo aprender a tratar con él.
Tal vez me falta mucho para lograr estar bien, tal vez las gerras estan recien comenzando y he querido y deseado acabar con todas de una vez, se que puedo detener la lucha entre corazón y cabeza para liberar mi alma y dejarla volar como un ave lo hace con el viento, pero siempre oí que esa es la salida fácil, es la que muchos toman, y quizás yo también la debería tomar, pero algo en mi interior me dice que no y quiero pensar que es mi alma que no quiere que nos separemos aún, que me necesita tanto como yo a ella pero no logro estar en paz y ella tampoco.
Sin lugar a dudas se que el problema radica en mí y que poco he hecho para solucionarlo y luego de años de una verdadera felicidad que sentí había logrado pero que nunca cuide realmente, es que, en estos momentos me siento tan triste y destrozada.
Viví tantas cosas hermosas y no supe valorarlas a tiempo, pense que nunca acabarían y olvidé completamente que todo tiene un principio y un final.
Conocí el amor de una mujer maravilloza, encantadora que hasta el dia de hoy siento cada momento vivido con ella como una gotita de felicidad, que aunque fuera sóla gota era la única que me inspiraba. Nunca quise enamorarme, nunca creí realmente en el amor, y se dice que hay que ver para creer, pero con el amor no basta solo ver, hay que vivirlo, sentirlo, experimentarlo, y amarlo también porque necesita de amor para seguir viviendo. Sin embargo yo, estupidamente no lo alimenté y esperé que se alimentara solo, que viviera por si mismo, o con la ración de amor que le daba ella, y no fue suficiente porque mientras menos amor se le da al amor menos amor puede producir, y si habemos dos personas consumiendo amor y solo una alimentandolo, tarde o temprano las reservas se agotan. No pude darme cuenta a tiempo de aquello, puesto que ahora el amor esta en agonía y aun cuando intento darle de comer el no tiene las fuerzas para alimentarse.
Es triste descubrir que las cosas estan en nuestras narices pero somos tan ciegos que no lo vemos, y no es que seamos ciegos de naciemiento, si no que algo en la rutina del vivir nos va nublando la visión. Nos va cubiendo los ojos con una delgada tela y luego otra y otra hasta que dejamos de ver completamente.
Ya es tarde para mi y debo aceptar que perdí lo mas valioso que pude encontrar en la vida, el amor de una persona, que estuvo a mi lado mucho tiempo, a quien le exijí como un empleado, en quien no confie como una desconocida, a quien no valoré como si fuera cualquier cosa sin valor, no creí en sus capacidades, aquellas que solo tienen las peronas maravillosas y especiales. La puse un una burbuja queriendo protejerla de todo como si fuera un objeto, pero ella nunca fue un objeto y yo nunca he sido perfecta, me equivoqué y como le tengo tanto miedo a equivocarme no fui capaz de ver en el momento oportuno lo mal que le estaba haciedo.
Me arrepiento de todo ello, de haberle herido, me arrepiento de no haber hecho todo para que pudiera ser feliz, de no haberla dejado crecer por si sola, de haberla mantenido bajo mi sombra, pensando que la protegía, cuando lo único que hacía era taparle la luz e impedir que se desarrollara. Sin embargo ella, es mas fuerte que yo y pudo notar que eso no estaba bien, que necesitaba crecer y yo tontamente no fui capaz de verlo con su madurez. Intenté culparla de todo, en vez de decirle y reconocer su valor ante tan grande y orgulloso arbol que era yo en ese momento.
Es bueno a veces caer tan duro y desde tan alto, porque nos hace sentir, nos hace recordar que estamos vivos, y aunque como el árbol enorme, imponente y majestuoso que siento me ven, no soy mas que un tronco hueco que en algún momento logró crecer alto y fuerte pero que ahora esta en decadencia, se esta marchitando desde adentro, desde lo más profundo en su interior, pero aún quedan algunas ramas cargadas con hojas y aún la podredumbre no ha llegado a las raices, aún hay tiempo, siento debo talarme y dejar que la chispa de vida en el interior vuelva a buscar la luz del sol y comenzar a crecer nuevamente, pero es dificil, me duele talarme a mi misma pero es necesario hacerlo por el bien de ella y el mio
Y es justamento el último párrafo descrito el que por fin he decidido hacer